«Lo que sucederá entre la salida y la llegada se puede solo imaginar. Entre montañas, estepas, desiertos, bandidos y vida salvaje solamente la mitad de los equipos alcanzan la meta y casi nunca sin problemas o imprevistos. Si todo va bien es que todo marcha mal».
Es de este modo que la página web oficial del Mongol Rally (mongolrally.theadventurists.com), la manifestación más loca del mundo, da la bienvenida a visitantes y curiosos. Para llevar a cabo esta aventura, prácticamente se puede partir de todos los países de Europa: de España, Inglaterra, Italia… recorriendo de 8.000 a 20.000 kilómetros para llegar a Ulán Bator la capital de Mongolia.
Naturalmente no existe una ruta en el recorrido que puede realizarse, se puede pasar por el Círculo Polar Ártico o atravesar Afganistán, el único límite son vuestras ganas de aventura y vuestro grado de inconsciencia.
Puede decirse que el Mongol Rally, no es seguramente una actividad que deba realizarse para quién tenga una alta dosis de prudencia. Imaginaros viajar a través del infinito desierto de Kazakstán, a bordo de un coche de unos cuantos años y de baja cilindrada, sin equipaje de repuesto para posibles problemas, con el GPS que os indica que estáis atravesando la nada y con el peligro de ser atacados o secuestrados por bandas de delincuentes sin escrúpulos; si todo esto no os asusta el Mongol Rally es la aventura a vuestra medida.
La idea de realizar esta loca aventura nace en el año 2001 cuando 2 ingleses decidieron utilizar sus vacaciones de verano para ir a Mongolia partiendo desde Londres a bordo de un viejo Fiat 126. Naturalmente nunca lograron llegar, por problemas de visados y permisos, pero la diversión fue tan grande que al año siguiente decidieron volver a probar, esta vez organizando el viaje de mejor manera. De este modo nacía el Mongol Rally.
La carrera más loca del mundo no otorga ningún premio, solamente emociones, aventura y experiencia en grandes dosis. Año tras año el Mongol Rally se ha hecho cada vez más famoso, y el número de participantes ha ido aumentando edición tras edición, así como los fondos recaudados para ayudas que es la finalidad más importante que mueve la manifestación.
Paso 1: Las Reglas
En el reglamento oficial solamente podemos encontrar cuatro puntos sencillos: 3 reglas y una advertencia, que desalientan fácilmente no a quién piensa que esto sea un viaje como otro cualquiera sino a quién tiene un mínimo de sentido común:
Regla 1: Solos con uno mismo. Sois completamente responsables de vosotros mismos. Si algo va mal u os metéis en cualquier problema, debéis solucionarlo sin la ayuda de ninguno. Cuando realiza la inscripción se firma un contrato en el que se aceptan los riesgos de la aventura, conscientes de estar solos y sabiendo de antemano de no poder denunciar a ninguno en caso de muerte.
Regla 2: Recaudación para ayudas. El Mongol Rally tiene una finalidad caritativa y por ello recoge los fondos que se han recaudado de los equipos inscritos. Para formar parte de la iniciativa, todo equipo que se inscriba deberá depositar una cifra mínima de 1000 libras esterlinas.
Regla 3: El vehículo. El medio de transporte con el que decida viajar tiene que ser pequeño, tener una cilindrada de 1200cc al máximo y 10 años de vida. Todo esto salvo que se viaje con un vehículo de emergencia reconvertido o a bordo de una motocicleta.
Atención: Esta aventura es realmente peligrosa. La página web trata el argumento de forma ligera pero hay que tener bien presente los riesgos relacionados a esta aventura. Los riesgos son altos y algunos equipos han sido gravemente heridos. Se trata de una aventura que debe realizarse en solitario extremadamente arriesgada.
Paso 2: Los medios de transporte
La regla fundamental en relación a los medios de transporte es que todos los vehículos participantes al Mongol Rally, al final de la aventura, son donados a una asociación llamada ’“Adventures for Development”, que se encarga de venderlos y donar lo recaudado a organizaciones no gubernamentales.
Además está claro que en la base del Mongol Rally se encuentra la aventura, por ello alcanzar la meta a bordo de un vehículo súper equipado, sería una verdadera contrariedad. Por ello, para formar parte de la manifestación, solamente se puede utilizar un coche que no supere una cilindrada de 1000cc (1200cc pagando una tasa di 100 libras esterlinas por cada cc de más). Para quién opte por las dos ruedas, el límite permitido es 125 cc.
Además los vehículos utilizados, no deben tener más de 10 años y no deben tener realizada ninguna modificación que haga disminuir su valor.
Estas reglas no se aplican en el caso de que se trate de vehículos especiales como ambulancias, coches o furgones de la policía, coches de bomberos o cualquier otro tipo de vehículos de servicio. Estos medios de hecho, pueden resultar muy útiles para la población mongola y por ello son aceptados por la organización sin ningún tipo de vínculo precedente.
Paso 3: Obra de caridad
Tal y como hemos señalado desde el inicio, el elemento fundamental que mueve a los organizadores y participantes al Mongol Rally es la realización de una obra benéfica para poder ayudar a los más necesitados. Cada equipo debe aportar una cantidad obligatoria mínima de 1000 libras esterlinas como donación a la asociación caritativa CNCF (Christina Noble Children’s Foundation, CESVI y MERCY CORPS), para poderse inscribir.
Cada equipo tiene la posibilidad de alcanzar esta suma a través de donaciones y patrocinaciones (la lista de patrocinadores debe ser aprobada por la organización). Una vez que se ha alcanzado la cifra mínima obligatoria, puede continuar a recoger fondos de donación, en base a sus preferencias, a otras entidades que se adhieran oficialmente a la manifestación.
Cada donación es realizada a través del sistema on-line elegido por la entidad, de modo da poder controlar las suma de dinero depositada y tener una documentación precisa y transparente de cada movimiento de dinero efectuado.
By Fabrizio Buceti